M²
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Entonces, si es a partir de este pequeño espacio donde todo empieza, suponiendo que soy dueña por derecho de un metro cuadrado de suelo al nacer (¿somos realmente dueños de un metro cuadrado de suelo al nacer?), de hecho, en algún sitio hay que pararse. Es ahí donde se instalaría la primera pregunta o, tal vez, sea mejor decir el primer movimiento en la búsqueda de una respuesta: donde, tal vez, el estar dentro o fuera de ese pequeño espacio que dio origen al movimiento alcance dimensiones y distancias difíciles de medir y de imaginar.
La medida del deseo no puede ser capturada.
¿Cuántos metros hay desde aquí hasta la línea del horizonte?
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